Origen de la palabra "PENDEJO"

por Eduardo Antonio Rodriguez Armando 
La palabra pendejo tiene una historia etimológica interesante y hasta algo divertida, porque lo que significa hoy no tiene mucho que ver con lo que significaba originalmente.

Primero, etimológicamente viene del latín pectiniculus, que es un diminutivo de pecten, que significa "peine". Entonces, ¿qué tiene que ver un peine con lo que hoy usamos para llamar "pendejo" a alguien? Bueno, la relación viene por los pelitos (sí, esos pelitos). En su origen, pendejo hacía referencia específicamente a los vellos púbicos, por esa asociación con lo pequeño, delgadito, y que "se peina". Imagínate la vaina.

Con el tiempo, en España y luego en América, pendejo se empezó a usar de manera figurativa para hablar de los jóvenes adolescentes que ya tenían vellos púbicos pero que aún eran inmaduros, medio "babiecos" o sin mucha experiencia en la vida. De ahí, comenzó a agarrar su connotación de persona inmadura, tonta o ingenua.

En el caso de Venezuela (y en otros países de América Latina), la palabra evolucionó todavía más. Hoy en día, depende de cómo se use, puede ser un insulto ligero o hasta una forma medio cariñosa de llamar a alguien. Por ejemplo: "No seas pendejo" puede significar "No seas tonto" o "Pilas con lo que haces". También se usa para señalar a alguien que se deja engañar o manipular fácilmente: "¡Qué pendejo eres! , ¡te vieron la cara de pendejo!"

Entonces, pendejo empezó siendo algo literal sobre los pelos púbicos y terminó siendo una palabra cargada de significado social, cultural y hasta emocional dentro del ADN lingüístico del venezolano. Eso sí, dependiendo del tono y del lugar, puede ser un vacilón o una ofensa.

Si te pones a pensar, la lengua es una maravilla, ¿no? ¡Hasta los insultos tienen su historia!

Comentarios

Entradas más populares de este blog

León XIV: ¿Reformista o Alquimista?

USA intenta liberar a los rehenes políticos en Venezuela: El último escudo de un régimen en retirada